Permanecer en Él
Separados de mí… nada podéis hacer. Evangelio de Juan, capítulo 15, verso 5.
¿Por qué este tema? Porque muchos sirven, obedecen, e incluso enseñan… pero no permanecen. Y sin permanecer en Cristo, todo lo demás se vuelve estéril. Jesús lo dijo sin vueltas: “Separados de mí… nada podéis hacer.” Evangelio de Juan, capítulo 15, verso 5. Permanecer en Cristo no es quedarse quieto. Es mantenerse unido a Él… aunque todo a tu alrededor se mueva. Podes servir, hablar, obedecer, pero si no permanecés en Él, todo pierde vida. El fruto no depende de tu esfuerzo, sino de tu unión con la vida verdadera. Y esa vida… es Cristo. “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Evangelio de Juan, capítulo 17, verso 3. Nada nace del discípulo desconectado. Todo nace del que permanece. Permanecer… es no romper la comunión. Es no desconectarse por nada. Cuando permanecés, no vivís por esfuerzo… vivís por unión. El fruto no es una meta, es una consecuencia.
Los comentarios visibles son los ya aprobados. Los nuevos quedan pendientes de moderación.
Comentarios aprobados